De Dioses y vientos…

La mitología griega reúne numerosas relatos o leyendas cuyo origen es anterior a la ocupación de la península griega. De allí provienen los numerosos puntos en común con otras mitologías de origen indoeuropeo.

Zeus, Señor del cielo, dios de la lluvia y acumulador de nubes blandía en sus manos el temible rayo

Si bien estos relatos no constituyen una religión en si misma, son un indicador de las creencias de los griegos respecto del hombre, su entorno y el universo. Esta mitología es muy compleja, con dioses , musas, semidioses y héroes cuyos relatos fueron inicialmente

transmitidos en forma oral y que, gracias a los poetas de entonces,  quedaron plasmados en bellos relatos escritos que perduraron hasta el presente.

De esa manera, muchas civilizaciones antiguas como la griega, trataban de encontrar una justificación sobrenatural  a los fenómenos naturales y de esa forma, tener algún tipo de canal o vía de acceso a esos dioses (sacrificios, ruegos, etc) para obtener su beneplácito. Dentro de los dioses menores griegos, podemos encontrar a Eolo: el dios del viento.

Según Homero, Zeus (Dios de Dioses, padre de la lluvia y el trueno) le dió a Eolo el poder de controlar los vientos. De esa manera el podía liberarlos juntos para provocar desastres en la tierra, el agua o el cielo; o liberarlos de a uno para bien. Los griegos le temían y lo respetaban.

Torre de los vientos, en Atenas. Su construcción data del siglo I AC

Aún hoy en Atenas se puede observar -y de hecho muy bien conservada- la “Torre de los vientos ” u “horologion”, una construcción de planta octogonal y hecha de mármol, construída cerca del siglo I AC.  Tiene 12 metros de altura y casi 8 de diámetro. Se destaca una veleta en su parte superior, mientras que en cada una de sus ocho caras o lados, se representa -a través de un relieve- a los “Anemoi”, dioses menores  que se correspondían con los puntos cardinales desde donde viene el viento por ellos representados y que se relacionaban con las estaciones del año y los eventos meteorológicos asociados a cada uno de ellos:

  • Boreas (Norte), dios griego del viento frío del norte, del invierno.
  • Notus (Sur), dios de las tormentas de la tarde del verano, destructor de cosechas
  • Euros o Eurus (Este), dios del calor y de la lluvia
  • Zephyrus o Zephyr (Oeste), el más suave de todos los vientos
  • Kaikias (Nordeste), viento al que se le atribuían males como el granizo
  • Apeliotes (Sudeste), viento generoso que lleva lluvia a los granjeros
  • Labios o Livos (Sudoeste), proveniente de Africa y representado generalmente por la popa de una embarcación
  • y Skiron o Skeiron, que representa al Noroeste y es asociado al inicio del invierno

En la actualidad, a los instrumentos que se utilizan para obtener la dirección y la intensidad del viento se los denomina “anemómetro”, en honor a los dioses menores del viento, los “anemoi”.

Nuestro país ha sido bendecido por Eolo. Según expertos en energías renovables, el potencial eólico de nuestro país hace que seamos considerados como “la Arabia Saudita de la energía eólica”, aunque en la actualidad sólo producimos cerca del 0.1% del total de electricidad que usamos .

Pero de eso nos ocuparemos en otro post.

Detalle de la representación en relieve de cada uno de los "Anemoi"

En cada cara de esta torre, se representan los vientos provenientes de cada punto cardinal

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