Tiritar o ponerse blanco de frío!

frios

“Las olas y el viento… sucundún, sucundún ♪
y el frio del mar… shalalala lalala ♫
el frio de tu alma… shalalala lalala ♬
me hace tiritar ♩”

Muchos de los que peinamos canas recordamos este tema que llevó a la fama Donald, pero cuya letra en realidad corresponde a Palito Ortega (dato que acabo de descubrir) y que descaradamente relata que la temperie suele ser más fuerte que el amor…  😀

Volviendo al tema que nos ocupa, el ser humano –al igual que todos los mamíferos- es homeotermo, tiene la capacidad de regular la temperatura del cuerpo para mantenerla constante, independientemente de las variaciones de la temperatura exterior.

El tiritar cuando tenemos frío, es un mecanismo de autodefensa que pone en acción nuestro organismo de manera involuntaria, contrayendo y relajando los músculos en forma rápida y repetitiva, para generar calor y así mantener su temperatura entre los 36° y los 37°C.

Blancos de frío47087_1200x800

Los receptores del frío distribuidos en la piel le comunican al cerebro que la temperatura del ambiente ha disminuido a valores a los que nuestro cuerpo no está acostumbrado. Entonces el cerebro comienza a coordinar una serie de reacciones para evitar que la temperatura corporal disminuya peligrosamente.

La primera medida es reducir el flujo sanguíneo en la piel, para evitar la pérdida del calor ya que de esa manera nuestros capilares funcionarían como un radiador, enfriando la sangre y llevando ese frío al interior del cuerpo. Por eso, cuánto más frío hace, menos sangre irriga las capas superficiales de nuestro cuerpo y en consecuencia la piel parece más pálida.

Gimnasia involuntaria

Si la primera medida no es suficiente, nuestro cerebro le ordena a determinados nervios estimular a los músculos subcutáneos. En situaciones como esas nos damos cuenta que de manera involuntaria tiritamos y castañeteamos con los dientes, o comenzamos a dar saltos, pasos u otros tipos de movimientos leves que generan calor para evitar que nuestros órganos internos bajen de los 36° a 37°C, temperatura en la que funcionan de manera óptima.

Tiritar es la manera que tiene nuestro cuerpo para avisarnos que estamos enfrentándonos a una pérdida de temperatura corporal que nos pone en riesgo.

Tiritar de frío dispara nuestra cuota de procesos metabólicos a un nivel 20 veces mayor que el normal. Es por este motivo que se tiene bastante más hambre con frío que con calor… y no es una falsa excusa!

Con esa camisita Donald, como no vas a tener frío!

También te puede interesar...

Deja un comentario